
A un paso de mi ausencia
no concibo el no tocarte
mi último refugio es siempre
-y ahora como nunca-
desnudar tu cuerpo.
Embebido en mi locura
te hablo y desespero, amores y deseos
-tu oído es tierno, carnoso, húmedo-
susurrándote muy fuerte
que te amo, que te quiero!!
De pronto entre tus labios
tus palabras esperadas
que me acarician la vida
Tu rostro afirma frases cortas
sólo un roce de tus dedos
despierta mis sentidos.
Tus brazos encrespados de deseo
que dan besos y se aferran a los míos
En tus labios -me es muy fácil declararlo-
bailo hasta en silencio!
Olvidando que será un adiós el que nos une
recorro ansioso cada palmo de tus curvas
impregnando con mi nombre hasta tu vientre
de ese aroma y ese olor que te seducen
He luchado con denuedo sin soltarte,
y todo porque ya te ibas...
me acabé hoy de tu boca
las flores de tu aliento y tu recato.
Te he besado a escondidas
cada centro, cada poro,
cada grieta amorosa de tu cuerpo
te he mirado muy profundo
desde arriba del deseo
cuando he visto que mis ojos
-desorbitados de placer
y muy torcidos con los tuyos -
se convierten en tu aurora.
Entre guiños nuestros
bendiciones y gemidos,
apresado a tu cintura
me he sentido el ser más vivo!
Y te he dejado por vez última
tus oídos, tus ojos y tu vida
mi gozo, mi locura y mi historia
esa historia de palabras
que creamos en el lecho que quisimos,
que no callan para nada en mis oídos
son clamores en mi herida
de quererte y amarte sin tenerte...
Derechos de autor: Walter Portilla
un día miércoles, marzo 18, 2009
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